Ya no…

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Hay momentos en la vida en los que una sola decisión en un solo instante cambia irremediablemente el curso de las cosas…
No recuerdo exactamente cual fue ese momento, esa décima de segundo, en la que decidí dejar que tu tomaras las riendas de mi vida. No se cual fue ese fatídico momento en el que deje de ser yo para convertirme en una triste sombra que te perseguía ansiosa por recibir un poco de tu atención. No se cuando ni porque decidí apagar mi luz para vivir al amparo de la tuya.

Cuando decidí quererte y tirar para adelante no imagine siquiera el pozo en el que yo misma me iba a hundir por perseguir ese amor tuyo que siempre me estuvo vetado.
Un millón de veces intenté alejarme de ti…y un millón de veces decías la palabra justa para seguir manteniendo me a tu vera. Me encadenaste con cadenas tan fuertes a ti que poco a poco y sin saberlo esas cadenas me impidieron que viera más que la oscuridad en la que tu me mantenías.
Era tu amiga y tu para mi eras todo. Era tu confidente era tu apoyo era tu compañera más fiel era tu más leal servidora y además fui tu amante en los momentos en los que tu así lo decías. Siempre manteniendo esa distancia justa que me mantenía lo suficiente cerca de ti como para poder alejarme pero lo suficientemente cerca de ti para poder tener todas esas cosas positivas que tu si recibias de mi.
Se que te quise más que a mi. Se que cada una de esas veces que me tuviste en tu cama yo te di todo lo que puedo llegar a dar: mi corazón y mi cuerpo. Todas esas veces que acariciaste mi cuerpo sin amor ibas marcando mi piel y hundiendome más en el pozo en el que estaba.
Cuantas lágrimas he llorado cada vez que compartidas mi cama pero te marchaba sin mirar atrás.
Cuanto he echado de menos que después de ese momento íntimo me acariciaras me besaras me quisieras. .
Aguanté años así agarrandome a la idea de que algún día abririas los ojos y te darías cuenta de que yo estaba ahí y que era todo lo que necesitabas.
Esperé y esperé ese momento en el que por fin te giraras y me vieras a tu lado.
Sin darme cuenta de que esa espera inútil a mi me estaba matando lentamente por dentro.
Tenia miedo de marcharme y que fuera entonces cuando despertarás. .tenia miedo de marcharme y que llegara alguien que despertara eso que yo no fui capaz.
Tenia miedo de que te cansaras de que te fueras de que dejaras de darme esa droga que para mi era mi relación contigo.
Mi vida era miedo.
Hasta que llegó ese momento en el que por fin me di cuenta de que no es malo tener miedo lo malo es dejar que el miedo domine tu vida, porque entonces no tendrás vida ,solo miedo.
Me arriesgué y miré por mi. Me arriesgué y solté tus cadenas invisibles. Me arriesgué sabiendo que llegara al cielo o al infierno no iba a poder volver atrás.
Lloré. Sufrí. Caí muchas veces . Pero me levanté cada una de ellas hasta que las caídas cada vez eran más espaciadas. Cada vez la ausencia de esa presencia tóxica que era la tuya ya no me dolía dentro.
Avancé y me aleje de tu luz tanto que por fin yo empecé a brillar por mi misma.
Hoy sigo mi camino cada vez más lejos de ti pero más cerca de mi de mi luz y de mi vida.
Hoy nada me hará volver a ese pozo donde estuve escondida.
Ahora se que esa décima de segundo en la que tomas ciertas decisiones puede hacer girar todo al lado oscuro o inundarlo de luz.