Tú solamente fuiste un espejismo de lo que puede ser el amor real

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 “Yo sé muy bien que nuestros afectos se han convertido en un pedazo de ayer, sé que sigues dentro de mis pensamientos. Sé muy bien que aún te quiero, que tu recuerdo me sigue causando nostalgias abrumadoras y que las horas pasan lentamente mientras yo me niego a admitir que todavía te quiero. 
Sin embargo,  también sé muy bien que no tienes idea de lo que es querer como yo te quise”
Cladny.

Hoy le doy las gracias a ese amor perdido, ese amor que me dejó cicatrices en el alma, no imposibles de superar pero si de borrar. Te doy gracias a ti por haberme enseñado tantas cosas buenas y malas del amor, tantas maneras de mentir.

Por la forma en que mirabas y yo me derretía, gracias por hacerme sentir así, por romperme el corazón en mil pedazos y demostrarme que aún así podía seguir amándote, por hacerme inventar mil y una maneras de creer en ti cuando tus actos no me daban la esperanza para hacerlo. 

Te agradezco las llamadas nocturnas, los regalos que me hicieron sonreír, las cartas que me hicieron suspirar, los cariños a los cuales me volví adicta en poco tiempo, los mensajes de texto que llenaron mi memoria de teléfono, las cursis conversaciones en internet, las publicaciones en las redes sociales.

Muy especialmente gracias por las tardes en el pasto haciéndome reír como una niña pequeña, la inspiración que me dabas para hacerte algún detalle, como nadie lo había hecho y la confianza que me brindaba tu mirada, desde tu fotografía hasta la realidad.

También por los recuerdos grabados en mi cámara de nuestros mejores momentos, lo sueños que compartimos, las promesas que no cumplimos y no cumpliremos jamás.

Gracias por hacerme comprender lo que es que te duela el corazón, por esas noches de insomnio llorando por ti o hablando con mi mejor amiga hasta las 3:00 am; sobre el miedo que tienes de que se acabe la relación y al día siguiente tener que ir al colegio, fingiendo el estar bien que no sientes como un vacío dentro de ti.

Verte después de esa horrible noche, donde ni los sueños me dejaban dormir y que tú estés: feliz, normal, nada ha pasado, tú estás bien, estamos bien cuando yo sé que eso es nada más una mentira temporal.

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Mis amigos me decían que estaba en un error contigo,  pero para mí ellos estaban en el error, cuando la única persona mal aquí, era yo cegándome por un sentimiento que ya no es igual, que ya no crea felicidad, sino, puro dolor.

Es irónico pero te agradeceré cambiarme por alguien más, porque me demostraste que sólo eres un chico del montón tratando de tener una “reputación” basándose en romper corazones. Pero estoy segura que ninguno era, ni será jamás, como el que yo te daba aún después de estar hecho pedazos.

Porque yo sigo siendo la única que conociendo todos tus defectos y más que eso, te seguía amando como si fueras perfecto. Me seguía engañando para seguir creyéndote el príncipe de mis sueños.

Como verás, tengo tanto que agradecerte y no creo poder hacerlo porque se perdería la esencia de mi escrito.

Todavía no termino, espera un poco más. Muchas gracias por hacerme sentir envidiada por tenerte a mi lado, por hacerme creer que podrías ser el amor de mi vida, por dejarme soñar con un futuro feliz ¡Juntos! Por incitarme a luchar contra el mundo entero por “nuestro amor”.

Mientras yo luchaba por ese futuro, tú te dedicabas a culparme por un simple error, pero aprendí que error que no pagas error del cual no aprendes nada, muy tarde lo entendí. Porque jamás pude aplicar aquello contigo, no pude hacerte pagar por tus errores conmigo. No como era debido.

Espera un poco más mi primer amor. Gracias también por ser eso: Mi primer amor. Por darles motivos a los demás para que hablasen de mí, de nosotros. Tanto por decirte y agradecerte, tantas discusiones que jamás llevaron nada, tantos desacuerdos que no supimos remediar, tanto que ya no tiene sentido; pero debo continuar.

Gracias por las experiencias que solamente sabremos tú y yo, por las risas, las cursilerías sin fin,  la primera cita, las canciones dedicadas, los bailes improvisados, las reuniones familiares, los regaños, triunfos, derrotas y secretos compartidos.

Las amistades conocidas, los ridículos en público, el romper las reglas con tal de estar juntos, por esas veces en que te dejé pensar que eras mi salvador tus sorpresas que buenas o malas me permitieron descubrir siempre algo diferente de ti.

Por dejarme ir cuando mi corazón quería seguir sufriendo por ti ¡Gracias! Porque me darás la oportunidad de conocer el verdadero amor. Tal vez no sea mañana, ni la semana siguiente, ni el mes que entra, ni el próximo año, ni siquiera tengo idea de cuando pueda ser. Pero gracias por ser mi primer amor, pero no el último y ser únicamente, un paso más en la escalada de la vida, del amor, del dolor y sobre todo de los errores que no volvería a cometer con alguien más.

Ahora si estoy terminando ¡Gracias! Por hacerme entender que hay sentimientos y personas que aunque se quiera no vale la pena luchar, que la dignidad y amor propio va en primer lugar sin llegar al orgullo.

Me hiciste entender que el perdón no es olvidar, que superar no es remplazar con alguien más, sobre todo que cuando se pone punto final ya no debe haber marcha atrás.

Es desconcertante como la venda de mis ojos se ha caído y ahora pueda ver como tú solamente fuiste un espejismo de lo que puede ser el amor real.