Te quise y te quiero…

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La mejor forma de hacer algo eterno, es escribiéndolo. Por eso te he escrito cada día que te recuerdo, te echo de menos, te quiero e incluso en esos días donde he llegado a odiarte.

Te he escrito tantas cosas que algunas podrían ya no tener mucho sentido. Sin embargo, el tiempo ha pasado y no me quejo de su trato, he estado mejor de lo que yo misma pude imaginar.

En ese lapso, nuestra historia se ha convertido en eso “historia”, pasado, algo ya sucedido.  A pesar de eso, he seguido aferrándome a tu recuerdo, a esa ligera esperanza que todos llegamos a sentir, de poder recuperar a alguien que era importante en nuestra vida y se ha marchado de ella.

Pero en de hecho no tengo porque aferrarme a tu recuerdo, ese al fin y al cabo, es intacto, no puedo modificarlo, me es imposible alterar nuestros momentos ya dejados en el pasado. En cambio, he querido, deseado con todas mis fuerzas el alterar la realidad, modificar tu decisión y regresar a un tiempo que ya se nos fue de las manos.

Por eso he decidido escribirte una última carta, en la cual, no se planea recriminaciones ni mucho menos cambios de decisiones, porque acepto tu decisión, dejaré de intentar cambiarla, ya no quiero ir creyendo que tengo el poder de cambiar las cosas, aunque no me gusten,  porque debemos respetar las decisiones de quienes amamos.

El fin de esta carta es sencillamente el despedirme de ti, desde el fondo de mi corazón.

tequierooooo

Para ti amor mío:

Gracias por haberme regalado increíbles momentos y enseñanzas que atesorare de por vida. Fuiste más que un novio para mí, eras un amigo también, alguien quien sacaba lo peor y lo mejor de mí.

Me sorprendiste como nadie lo había hecho, eras ese alguien quien a mí parecer no sólo se enamoro de mi lado bueno, también del lado oscuro. Eras con quien sentía que tenía todo lo que había buscado en una relación, mi cómplice en aquellas noches de locura.

Simplemente era increíble el poder conectarse con alguien de la forma en que tú y yo lo hacíamos, eso no pasa todos los días, fuimos afortunados de vivir algo como aquello.

Disfruté muchísimo enamorarme de ti y estar contigo, quiero quedarme con esas cosas buenas que logramos estando juntos.

Lo cual no significa que olvidaré esa herida profunda causada por ti, pero los rencores no me sirven para nada, no me dejaran avanzar, ni harán más fácil el curarme de ti, por eso no me apetece atesorarlos más tiempo del que ya lo he hecho, los dejo libres como a ti. Porque sí algo nunca quise hacerte, fue el tenerte atado a mí.

No voy tratar de llenar el vacío que me dejaste con alguien más, porque eso dolería bastante. En su lugar dejaré ahí las risas, los besos, los abrazos, las caricias, todo aquello que era únicamente nuestro. Porque aunque quisiera no lograría olvidarte y realmente no lo quiero, pertenecemos al pasado del otro y eso nadie lo puede cambiar, fuimos felices y eso cuenta para mí.

El tiempo el cual estuviste enamorado de mí, deseo que haya sido algo maravilloso para ti y así como tú complementaste mi vida, yo haya complementado la tuya.

Aunque nuestros caminos tengan rumbos diferentes, por azares del destino o mejor dicho por nuestras propias decisiones; espero logres tus más grandes sueños, de igual manera yo estoy en busca de los míos. Somos  personas distintas a quienes decidieron darse la oportunidad de aquella relación, y a ellos les agradezco infinitamente el haberse querido a su manera.

El pasado como ya dije, no lo puedo cambiar, esas versiones nuestras de aquel hermoso tiempo, se van a dar la oportunidad de estar juntos siempre. Por ellos somos lo que somos ahora.

Gracias por lo nuestro amor mío.

Te quise y te quiero.