Te quise, pero no te querré por siempre

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Es muy curioso como después de alejarnos de una persona, o que ella se aleje de nosotros, seguimos pensando que podemos estar cerca de ella a pesar de nuestros sentimientos.

Usamos frases como: «podemos seguir siendo amigos, siempre estaré ahí cuando me necesites» o incluso aquella frase de «siempre te voy a querer, no importa cuanto tiempo pase o quien esté a mi lado, siempre te voy a amar y nunca podré olvidarte».

De todas las frases anteriores la única cierta es que nunca podremos olvidar a esa persona, no tenemos la capacidad de borrar de nuestra mente algo o a alguien. Una vez alguien me dijo que nunca olvidas, pero sí llega el momento en que deja de doler y de importar. Cuanta razón tenía esa persona, aunque en ese momento yo no podía creer que eso fuera posible, o más bien no quería aceptar esa verdad, tenía razón,  ahora su recuerdo rara vez vuelve a mí y cuando eso pasa ni duele ni me importa.

Y no es que no entienda lo que se siente cuando tenemos esos pensamientos esos sentimientos, pero también sé que tras ellos se esconde una esperanza, la esperanza de volver, sobretodo cuando se los expresamos a esa persona ya que al hacerlo esperamos que se dé cuenta que nuestro amor es incondicional y que si decide volver allí estaremos esperando, amando aún a pesar del tiempo; pero la realidad es que esos pensamientos no son sanos no son buenos para nosotros porque nos aferran a esperanzas irreales e ilusorias.

Sé que es difícil soltar a una persona a la cual quisimos o amamos sin importar el tiempo que estuvimos junto a ella, pero ¿has pensado por qué debes, o quieres mejor dicho, seguir amando y esperando a alguien que se fue de ti?

A couple on the beach with sunset background

Sin importar la razón por la que se haya ido, incluso si aún decía quererte, se fue, y probablemente lo hizo porque pensó primero en ella que en ti, en su bienestar  en sus intereses  y en lo que le resultaba mejor. ¿Por qué no hacemos lo mismo, pensar primero en nosotros pensar en nuestro bienestar y amarnos más a nosotros?

Con esto no me refiero a guardar rencor de por vida, pero sí a dejar de amar de por vida a alguien que ya no quiso estar a nuestro lado, me refiero a ayudar al tiempo a hacer su trabajo y entender que si seguimos aferrados a aquello que se fue entonces el tiempo de nada nos servirá. Aprendamos a decir: te quise, tal vez todavía te quiero pero eso no será por siempre, no te esperaré ni reservaré tu lugar para toda la vida, tengo que moverme y avanzar aunque no estés a mi lado, también quiero avanzar sin ti así como lo hiciste tú sin mí. Es importante repetirnos esto una y otra vez hasta que se vuelva un sentimiento verdadero, porque, créeme se volverá real.

Agradezcamos lo que vivimos con esa persona, lo feliz que nos pudo haber hecho en su momento, lo que nos haya enseñado bueno o malo porque de todos podemos aprender algo. Pero, ¿Por qué estar siempre para cuando él o ella nos necesite si no está ahora cuando nosotros le necesitamos?  ¿Por qué no aprovechar ese tiempo y energía en las personas que siguen estando con nosotros brindándonos su apoyo y entregándonos su amor? ¿Por qué no nos dedicamos más tiempo para conocernos a nosotros mismos o conocer a otras personas, otros lugares, otros amores? ¿Por qué seguir aferrándonos a quien no quiso aferrarse a nosotros? 

Por nuestro propio bien necesitamos cambiar esos pensamientos y lograr que deje de importarnos y de dolernos.

  Te quise, tal vez aún te quiero, pero no te querré para siempre, no te esperaré por siempre ni estaré para cuando sea que me necesites…

Porque tú decidiste que así fuera al marcharte de mi lado… 

Escrito por: Aglaé Rocha…