Se necesita algo más que amor…

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Se necesita algo más que amor para que una relación perdure «El ciclo de ser herida por alguien y luego perdonar se repite hasta que ya no tienes más energía»

Hay lecciones que todos quisiéramos nunca tener que aprender y una de ellas es que a veces, podemos enamoramos o nos puede gustar alguien que nosotras sabemos no nos hace bien, alguien que ya no debería de estar en nuestras vidas, alguien a quien tenemos que alejar.

Cuando amamos a alguien o conocemos a una persona nueva quien roba nuestro interés completamente no queremos ver sus defectos, pero… ¿Valen la pena todos los agrios momentos? ¿Vale la pena llorar y recordar a quien no merece ser recordado? Los días que tenemos para vivir, amar, sonreír y hacer que nuestros sueños se hagan realidad terminaran algún día, están contados, no son infinitos, no debemos de malgastar nuestro valiosísimo tiempo pasándolo mal, la vida no esta para eso.

Lo último que quieres es despertarte en 5, 10, 20 años y darte cuenta que ya no puedes seguir así, que ya no soportas otro mal día; podrías haber pasado esos años siendo feliz, persiguiendo tus sueños, tener una carrera exitosa o amado a alguien que te hubiese amado sin herirte, no viviendo de una ilusión sino de una realidad.

El amor es lo más hermoso, lo mas poderoso, pero amar a alguien no cambiara el hecho de que él o ella sean un componente tóxico en nuestra vida, siempre existirá el miedo de que este sea el amor de nuestra vida, que nunca más encontraremos a algo o alguien que nos haga sentir de la misma forma.

Debemos de ser lo suficientemente fuertes como para saber que estaremos bien, que no podemos quedarnos con una persona sólo porque gustamos de ella. Debemos de ser lo suficientemente inteligentes para darnos cuenta de que hay alguien más allá afuera, alguien que en realidad sí es el amor de nuestra vida, la persona que el destino tiene para nosotros, pero mientras no salgamos de ese pantano que nos consume, no podremos experimentar el verdadero amor.

ESTAR ENAMORADO NO ES SUFICIENTE PARA QUE UNA RELACIÓN FUNCIONE, SE NECESITAN A DOS PERSONAS QUE ESTÉN DISPUESTAS A DAR MÁS DE LO QUE RECIBEN TODOS LOS DÍAS.