Porque sí te puedes casar con tu mejor amigo. «Labor de convencimiento»

0

Llegó el fin de semana yo no lo podía sacar de mi mente, me sentía apenada y enojada conmigo misma por haber echado a perder algo tan sincero que habíamos construido.

Entonces recibí su llamada a las 11 de la noche, lo escuché como si ya tuviera unas cuentas cervezas encima, su voz era diferente, sus palabras eran diferentes, definitivamente el amigo aquel se había esfumado, me dijo que no había dejado de pensar en mí y en lo que había sucedido esa noche, que no concebía que lo hubiera marcado de esa forma y muchas cosas más.

Yo, lo estuve escuchando confundida de todo aquello, vislumbrando que iba a pasar con nosotros de ahora en adelante, con qué cara lo vería en el futuro, finalmente nos habíamos acostado y él tenía novia, ella me importaba un carajo, me importaba mi integridad tanto que alardeaba que jamás sería plato de segunda mesa y ahí estaba, bien puesta pensando en él y pensando en que tal vez entre nosotros pudiera haber más, después volvía a recordar que era mi amigo y que no era el tipo de hombre que yo buscaba.

Cabe comentar, que tuve varios novios, amigos, noviecillos y así que prácticamente no tenía un estereotipo de hombre por lo tanto era muy difícil que alguien me llegara apantallar, aunque muchas veces eso buscaba, alguien que me dejara con la boca abierta y debo confesar que no lo encontré. Tantos fracasos en los noviazgos que llegué a pensar que la formalidad no era un traje para mí, sin embargo mi padre no estaba muy contento de que yo tuviera un novio y luego otro y luego un amigo, etcétera.

tumblr_inline_mkl2v3eDwC1qz4rgp

Finalmente me dijo: hija ya no quiero que me presentes más novios. Quedé estupefacta, pues entonces que le iba a presentar, después comprendí la idea mi padre ya no quería que tuviera novios, quería que tuviera sólo uno y con ese planeara casarme, entonces me quede pensando y creí que la mejor manera de alejar a mi mejor amigo de mí, era diciéndole eso y se lo dije así: Sabes que entre nosotros no podrá haber más, yo ya no estoy para andar con noviecitos, experimentando y planeando salidas al cine, tengo que buscar a alguien que también a corto o largo plazo desee formalizar, por lo tanto debe ser alguien con trabajo estable y por lo menos más grande que yo y tu definitivamente no cumples.

Me miró con sus ojitos rizosos y me dijo que sí, que ese era él, que nunca había estado tan seguro de querer estar con alguien como lo quería en ese momento conmigo, que sí quería formalidad, fidelidad y una relación hogareña con él la podía tener y en menos de una hora ya me había convencido.

Pero había otro problema: su novia. Finalmente entre los dos habían decidido regresar y no tenían más de seis meses de haberlo hecho cuando yo estaba en medio, a ella no le gustaba mi amistad y debo confesar que la inseguridad que ella sentía era latente, aunque yo no hubiera volteado a mirar a su novio a ella le desagradaba. Ahora tenía razón y muy pronto tendría las pruebas para poder mandarlo al diablo y nos dejaría vivir felices para siempre, pero una nunca sabe las reacciones que las demás personas puedan tener, por más obvios que sean los motivos, a veces el destino nos juega unas malas trastadas y esta vez nos lo jugó.