Me vuelvo contra mí, por ti

0

Contra mí y contra mi propio corazón. Contra mí y contra la razón, las razones, las opiniones y convencimientos. Me vuelvo contra mí y mi cabeza, mis esquemas, mi fe, mis creencias, mi espíritu. Me vuelves contra mí, porque vuelvo hacia ti… 
Vuelvo hacia tu vida y tus labios, a ese huracán que me atrapa lentamente y al final me acaba arrastrando.
Vuelvo a casa si vuelvo a tus pestañas, a tu respiración lenta y rápida, a los latidos de tu corazón bajo mi mano, a tu sudor. A mi sudor.
Vuelvo a tu mirada, y quien dijo huracán ahora habla de oleadas.
Me pierdo. Me pierdes. 

Regreso a tus caricias y a los temblores, a los escalofríos y las risas furtivas, a los nervios inocentes. Y rebobino. Cada noche. Quizás este perdida, sí, y quizás viva en una realidad propia de mi propio sueño, pero no puedo evitar, no avanzar. No puedo evitar no intentar recuperar aquellos suspiros que se burlan de mí y terminan deslizándose entre los dedos de mis manos. No quiero evitar no evitarlo.

Nadie conoció tus abrazos si p udo zafarse de ellos. Nadie conoció tu sonrisa si no rió al verla, la sonrisa de aquel que no quiere sonreír, pero lo termina haciendo. No conocieron tus besos: firmes, dulces, lentos, delicados. Suavidad y fuerza fundiéndose en el mismo segundo. Inolvidables. No conocieron tus manos, ni las sintieron en su espalda. No conocieron tu aliento. No sintieron la necesidad de coserte a su piel. No experimentaron la pasión arrolladora, el deseo de apretarte fuerte, muy fuerte, para que nunca te soltaras. Para que nunca te marcharas como acabaste haciendo.

Aquel día comencé a perderme, a ir marcha atrás, a navegar a la deriva de los recuerdos. ¿Se puede vivir de ellos? ¿Se puede vivir con quien ya no está? ¿Se puede amar la sombra de lo que fue?

Me vuelvo hacia tu voz, viviré de ella todo el tiempo que sea necesario, todos los momentos que me sirvan para suturar las heridas. Viviré de tus sueños y mis sueños, cuando aún se fundían en uno. Viviré de tus pasos en el pasillo, del sonido de tus pantalones chocando contra el suelo y de tus orgasmos. Viviré de mis días, de tus días, de nuestro pasado. Pero viviré; un segundo cabeza abajo, al siguiente acurrucada. Te extrañaré, quizás llore. Quizás ría, a todos nos llega nuestro momento de felicidad efímera. Puede incluso que deje de vivirte para empezar a vivirme, pero nunca volver a vivirnos.

tumblr_nvxhmdMnfF1ufev0ao1_500

Pero ahora que todo está fresco, que aún vivo en lo reciente, que aún recuerdo y quiero recordar, ahora que no es demasiado tarde y que puedo contar el tiempo, ya sean días, meses o años, con los dedos de mis manos; ahora que no quiero olvidar ni un solo segundo a tu lado y ni un solo gramo de tu piel desnuda; ahora que no he trazado el punto y final en el hipotético libro de lo que fue nuestra vida y nuestra historia; ahora que aún quiero seguir sufriendo y mascando los sueños de tiempos mejores; ahora que sufrir me hace feliz al significar poder atisbar como una película todas las escenas que viví a tu lado…

Ahora que sigo siendo una estúpida enamorada, te presto algunos días más de mi vida en solitario, te dejo un tiempo limitado para que recuperes tus recuerdos. Te espero en cada uno de ellos. Y espero, aún, que vuelvas hacia mí como yo vuelvo hacia ti…

Que nos encontremos a mitad de camino y retomemos desde allí un caminar común.