Lo que me dijo mi cigarrillo…

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Esta noche estoy abrumada hasta el cansancio, pero creo que es ahí donde no hay máscaras, donde puedes ser tú en toda tu esencia. No sé hasta qué punto es justo mostrase así al mundo después de un largo tiempo de ese «estoy bien», de la sonrisa cansada, pero efectiva ya que nadie es capaz de notar cuán agotada te está siendo la vida.

De pronto un día descubres cuánto has ido a prisa y es quizá también ese momento en el que quieres tumbarte y descansar, puede que sea también cuando menos puedes, todo esta hecho un caos; no puedo tirarme una vez más, porque sé que la vida allá fuera sigue su rumbo sin mí, sin importar cómo me sienta.

Pero hoy sin importar quiero decirle a esa misma vida que me tiene rendida en este sillón, que tantas veces me ha visto vivir y morir al mismo tiempo; estoy cansada, cansada del amor que no llega para mí y que me obliga a darlo a los otros, cansada de mi convicción de que las cosas pueden ser para siempre, de mis ganas de dar y no recibir, de escuchar y entender, cansada de escuchar una y otra vez la misma canción para no sentirme tan miserable, de esa estúpida frase de: «sólo es un mal día y no una mala vida» con la que me medico cada mañana desde que todo aquí es un desorden.

Porque sí, porque en su mayoría sí es una mala vida, porque no siempre se recibe lo que se viene dando y no es que se espere pero, ¿qué se hace cuando a mitad de la noche, cuando te falta el aire no hay nadie recordándote cómo respirar?

cigarro (1)

Me he dado tanto como he podido, más de lo que he podido, me he desgastado entre personas que ya no están, entre otras que amenazan con permanecer pero que ya han hecho la maleta, estoy repartida entre mis ganas de amar, mi creencia de que el amor es inquebrantable e infinito cuando es verdadero.

Estoy perdida en mi convicción de bondad, en que lo que yo soy depende de mí y no de nadie más y que por tanto siempre seré la misma para quien sea, pisoteada entre todos quien conocen esa parte de mí, ya no soy nada. Mi vida se resume al par de canciones que hablan de mis deseos, el cigarrillo de cada noche con el que una vez más he hablado y no ha parado de decirme todo lo que aquí escribo, a las cuantas fotos que tengo del amor de mi vida, a la fecha en que te fuiste y termine así, tratando de hacer resumen de algo que hace mucho dejo de existir, que si existió hoy no es más que letras.

Porque ahora que hablo de mi vida, me doy cuenta que no inicia sino hasta el día en que te conocí y terminó el día mismo en que te fuiste, todo cuanto hubo antes no lo recuerdo y todo lo que hay ahora no tiene sentido.