Lo que he sentido estos días, sin ti…

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Las despedidas suelen ser bastante tristes y más aún cuando no fueron planeadas, quizá porque por el hecho de no ser planeadas, se quedan atrapadas tantas cosas que se querían decir.

Y son precisamente todas esas cosas atoradas entre mi mente y mi garganta, todas esas palabras, las que se quedan alojadas en forma de nudos y me traicionan en los peores momentos, haciéndome llorar.

A veces quisiera cerrar los ojos y que al abrirlos ya hubiesen pasado muchos meses, y esos meses significaran el olvido. Abrir los ojos y que ya no me doliera tu ausencia, que ya no hubiesen lágrimas por derramar, que ya no hubiese más amor para ti.

Ojalá fuera así de sencillo. Ojalá no tuviera que ver pasar tan lentos los días, tan lentas las horas y tan lento cada segundo. Ojalá no resultara tedioso el sólo hecho de pensar cuántos insomnios más me quedan por dedicarte, cuántas canciones  llevarán tu nombre a mi mente y todo ese nudo de nervios palpitantes en mi estómago con sólo pensar que podría encontrarte en algún sitio.

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He sentido un hueco en el pecho, y creme que no deseo caer en cursilería barata, pero es sorprendente el cómo todas aquellas palabras de corazones rotos que alguna vez leí, recobran verdadero sentido cuando mi corazón se ha roto también.

Y sé perfectamente que hay peores cosas por las que una persona puede sufrir, y que éste dolor será pasajero… que tal vez me rompan el corazón de nuevo en otra ocasión, o me reiré de lo que estoy escribiendo; pero ¿sabes? sé también que lo que siento en este momento me quema la garganta cada que trato de explicar ‘por qué estoy triste’, sé que las lágrimas que escurren por mis mejillas son más reales que todo lo que alguna vez me prometiste, y sé de igual manera que nadie aparte de mí, podrá quitarme esta tristeza del pecho… nadie, ni siquiera tú.

Estos días sin ti, han sido difíciles… pero al mismo tiempo me han enseñado que soy fuerte, aunque pueda llegar a sentirme muy débil; que soy hermosa, aunque llegué a creer que algo no estaba bien conmigo; y sobre todo, que valgo mucho la pena… aunque tú me hayas hecho pensar en algún momento que no.

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Me he sentido torpe, desdichada, triste, defraudada, tonta, sin fuerzas, molesta, desilusionada. Me he sentido hasta el cuello de tantos sentimientos negativos en mente. Me he sentido verdaderamente mal… pero al pasar los días comencé a darme cuenta de que no todo es tan malo.

Vi cosas que antes no veía, como la suerte que tengo de respirar, de sentir, de vivir. Me miré al espejo y empecé a arreglarme para mí, y eso se siente bastante bien. Noté que tengo tanto por dar, que soy una persona tan valiosa… y que no importa mucho el tiempo de la batalla, sino el no rendirme para poder  ganarla.

Y aunque estos días sin ti, no fueron los mejores, ahora puedo estar segura de que lo que viene después de todo esto, sin duda será mejor…

Y tú ya no estarás para verlo.

 

Escrito por: Mayeli Tellez