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sábado, octubre 1, 2022
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La duda más dulce


¿Dudas sobre mis sentimientos o son aquellas inseguridades que son innatas en mí? ¿Miedo? ¿Temor a quererte sin medida, a lanzarme a ese mar que en el pasado fue tan turbulento?… ¿O es la reunión de cada una de éstas en este preciso instante? Quiero correr y desaparecer… ¿Por qué se me hace tan irreal? ¿No me lo creo o no te creo? Contigo están saliendo a la superficie todos aquellos temores y detalles en los que la ausencia de confianza en mí misma siempre estuvo presente.

Mirarte… Ya he hablado de mirarte y sigue resultando tan pasivamente incierto. Tu mirada no me habla… Busco ese espacio indefinido donde los amores se enlazan en un suspiro y ni yo estoy allí. Tal vez podría conectarse con una de las tantas posibilidades de esta historia, donde obligué a mi mente y corazón a que fueras tú, por ser el primero que se lanzó a conocerme… Y al empezar a llenar las primeras páginas, me doy cuenta que me mentí. ¿Será así? No creo que lo sea, porque tú estuviste en mis sueños y letras tiempo antes de que habláramos de dos. ¿Entonces qué es lo que me hace dudar?




A veces me da por dudar de la realidad de nuestro amor, pueden ser esos rezagos del pasado que me lo hacen más difícil y me llevan a creer que todo ese dolor se volverá a repetir, que no crea ni confíe porque el final será el mismo.

Miro nuestras fotos y a veces las encuentro irreales, como si no fuéramos tú y yo, como si ese momento estuviese perdido en algún punto inexistente en el tiempo. Pero… Las miro más profundamente, hay un brillo en mis ojos y en tu sonrisa, que me dan un aliento y no me permiten caer en ese abismo oscuro de mis miedos. Y empiezan a saltar chispas en mi interior y todo tiene sentido.

Es difícil esta dualidad porque algunas veces, una de las partes es más fuerte y puedo llegar al cielo y bailar sobre las nubes, pero de un momento a otro, caer sin aviso al hueco negro de mis pensamientos. Pueden ser las tantas cosas que nos acongojan y que no sabemos dónde resultarán. Tenemos el presente lo sé, pero se me hace tan corto que no alcanzo a dar un paso sin pensar en qué sucederá, una vez se resuelva aquello tan crucial…

Que nos dirá si podemos seguir tomados de la mano.





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