Historia de una mujer fría

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Semáforo en rojo tengo que detenerme, me dije: «Es un semáforo bastante duradero, maldita sea, siempre me toca el rojo en esta parte del camino, no puede ser por una vez en la vida tocarme en verde».

Bueno nada de lo que quiero sale como deseo, muchos me verán y dirán que soy bella, exitosa y soy soltera,  aunque muchos de mis amigos me han visto con un hombre, pero él no significa nada para mí, es sólo sexo… ¡Y qué sexo!, es el mejor sexo del mundo, pero sólo es deseo y pasión, no existen sentimientos de mi parte.
Presiento que él sí los tiene, he captado diversas indirectas, pero me hago la desentendida, creo que tendré que dejarlo y es una verdadera lástima, porque el sexo es realmente excelente. Lástima, quién lo manda a ser tan dulce, tendré que buscar a alguien más, será fácil, no existe hombre en la Tierra que se niegue a tener sólo sexo casual.

Hace poco conocí a un tipo, muy bien parecido, alto y fuerte, es un como un dios griego, ese adonis que quisiera comerme cada noche, morir en su abdomen, será para mí y yo seré para él. El solo hecho de pensar en él hace que algo en mí enloquezca, muerdo mi labio cada que su imagen se viene a mi cabeza, me imagino las cosas más deliciosas que el hombre pudo descubrir al momento de usar el cuerpo. Hay que experimentar.
¡Al fin verde! Si se enteraran de cómo me comporto, me dirían que soy una puta, pero la verdad eso es lo que menos me importa, no soy como las demás mujeres, yo dejé de creer en el amor desde muy joven, esas cosas dejaron de ir conmigo, cuando un idiota decidió jugar conmigo y romper todo en lo que creía. Entonces, de ser así, prefiero ser una puta sin corazón, aunque quiero aclarar que soy leal, sólo con uno a la vez; acepto que cuando me enfadan los boto, como trapo sucio, pero ¿qué puedo hacer?, de esa manera aprendí, así me enseñaron.
Jamás le entregues tu corazón a un hombre, jamás sabrá qué hacer con él, mejor úsalo a tu conveniencia y placer…

Haz que grite tu nombre y que jamás se olvide que fuiste lo mejor que le pudo pasar.