Gracias por las mentiras más bonitas…

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«TODA SITUACIÓN QUE EMPIEZA MAL,  TERMINA MAL».

Fuiste la mentira más bonita de mi mundo, fuiste aquello que me hizo soñar despierta y ser feliz a cada momento.  

Aunque nunca fuiste mío realmente, a ratos sentía que me pertenencias y eso fue de lo mejor que he llegado a sentir.

¡Me mentiste! Me hiciste creer en ti y todo lo bonito de tus palabras,  sonaban tan reales que casi las creía. Lo peor era que luchaba contra mí misma para no tragar ni una sola de tus palabras bonitas, todo salió al revés… Te creí cada una de ellas, porque tenía la esperanza que las cumplieras. Ahora no sé qué hacer con todo éste amor que tengo hacía ti, no sé qué hacer con todo lo que me hiciste imaginar a tu lado, es difícil borrarlo de mi mente y corazón de un día para otro,  ¡ojalá todo fuera más fácil! Ojalá pudiera olvidarte en un abrir y cerrar de ojos, pero no es así. Tengo impregnada cada una de tus hermosas mentiras.

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Me hiciste creer que había encontrado a mi otra mitad, varias veces te pregunté: ¿dónde has estado todo este tiempo? Eras exactamente lo que yo buscaba,  haciendo a un lado tus hermosas mentiras, supuse que siempre te quedarías a mi lado.  Ahora sé que todo lo que empieza mal, termina mal;   Sí, todo empezó con mentiras bonitas y terminó en una amarga realidad.  Nunca fuiste mío, nunca quisiste pertenecerme, nunca quisiste compartir tu vida conmigo y ahora tengo que vivir con esa amarga idea de que tú perteneces a alguien más.

Aún no comprendo bien la situación, me dejaste con muchos «¿por qué?«, estoy consciente que mi mejor aliado será el tiempo, el será mi anestésico y mi pañuelo de lágrimas cada vez que vuelvas a mi mente; espero pase pronto, espero curarme de ti en algunos días…

Mientras tanto, gracias… Por haber sido lo mejor y lo peor que me ha pasado; lo mejor, porque descubrí nuevas facetas de mí, gracias a ti. Y lo peor, por tus mentiras hermosas que me hicieron quererte más de lo que debía, y que sabía que en algún momento me ibas a doler, y ese momento llegó, llegó  y dudo que se vaya por un buen rato, personas como tú no se encuentran fácilmente.

Espero curarme de ti en algunos días…


 

Escrito por: Mónica Herrera.

Referencia: Jaime Sabines.