Finales que no cambian

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Ya no eres nada en mi vida, nada más que mensajes viejos, no eres más que aquella playera desgastada con esa foto de nosotros dos, la mitad del corazón que nos regalamos, el par de canciones que me recuerdan a ti; no eres nada más que promesas desgastadas, como tantas en el mundo. No eres más que aquella repetitiva plática entre mi mejor amigo y yo.

No eres nada ya y no importa que antes ya lo hayas sido todo; aunque ahora no recuerdes nada o sea en tu vida sólo un retrato deslavado. Ojalá al menos recuerdes que para mí esto aún no termina, esto nunca acabó. ¿Puedes por un momento recordar? Cuando el sol ni siquiera tenía la intención de salir, pero entre nosotros ya eran buenos días; las veces que no dormíamos para no sentir que había terminado el día; cuando tomábamos nuestras manos y sentíamos que jamás encajarían con las de nadie más.

Las historias que montamos entre nosotros y que no entendía nadie más, éramos como locos en donde nosotros eramos nuestro mundo. En los días de lluvia corríamos entre las calles y no huíamos de ella, corríamos para disfrutar. Y luego aquel sillón tuyo donde tantas veces nos sentamos a platicar, a reír y llorar y tu mamá en el sillón de enfrente observándonos, riendo un poco de nosotros, diciendo alguna cosa como para hacerte enojar.

sintomasenamoramiento

Nos susurrábamos que nos amábamos aunque entre nosotros era como gritar y luego nos prometíamos todas las vidas e incluso tan valientes hablamos de eternidad. Qué poco es el tiempo que dos años parecían horas y esos mismos años duró nuestra eternidad, sin embargo fuimos mucho más que infinito…

Aunque hoy salga el sol y para mí no pasen los días, aunque pase noches despierta pensando que quizá algún día me escribirás, aunque tus manos se hayan re-diseñado para alguien más y las mías sujeten unas nuevas. Aunque seamos dos locos extraños viviendo un mundo normal, aunque corra entre las calles sin poderte encontrar, aunque nadie me susurre que me ama.


amores11

Aunque sienta que las promesas siguen igual, que ya nada pueda prometerte… A pesar de eso y más, te puedo asegurar que eres inmortal, que no lo he decidido, que el hueco que hay ahora de la lado izquierdo es de quien ha tomado la decisión y te ha inmortalizado; que cuando busco inspiración eres lo único que puedo encontrar.

Que escribo esta historia de una o de otra forma, aun sabiendo que el final nunca va a cambiar.