Dentro del submundo… En busca de lo no aburrido

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CAPITULO 1.

Todo pronosticaba que iba a ser otra noche normal, pero que sería de mi vida si siempre me mantuviera rodeada de días y noches normales, comunes y muy aburridas… Eso no sería vivir. Recuerdo esa noche como si hubiera sido ayer, pues fue ayer; ya cansada de las cosas que ocurrían en mi propio hogar, incluso de mi nombre, aunque debo admitirlo mis padres tenían muy poca imaginación o tal vez…

Bueno la verdad no sé ni qué razón hubo para ponerme ese nombre. Eran las doce de la noche con mi pijama de camisa manga larga a botones color anaranjado, mi pantalón largo negro y un par de zapatillas anaranjadas tome mi mochila con lo necesario en ropa y muchos emparedados además de una botella de agua, estaba dispuesta a vivir mi aventura aunque eso significara un sin número de desafíos a enfrentar. Cuando digo desafíos me refiero claramente a  vivir una vida sin las comodidades de un hogar y tener que trabajar para sobrevivir, el que tenga que pasar penurias y hambre, seguro cualquiera pensaría que estoy loca pero es mi decisión.

Bueno al menos creía que eso sería lo que viviría, pero hay fuerzas fuera de lo natural que de forma caprichosa insisten en tomar mis decisiones arrugarlas y desecharlas para hacer de mi destino lo que le place. Todo iba bien ya me había adentrado en el bosque y una vez cruzara el lago hasta la otra ciudad sería una completa desconocida empezando desde cero. Estaba tan emocionada yo Fallen Sky Armiento con sólo 17 años sentía que estaba por comenzar a una emocionante aventura y no me equivocaba.

Las nubes grises en el cielo lo cubrían oscureciendo el paisaje, incluso los árboles se mostraban aterradores pero bueno para mí sólo era la vista de una hermosa pintura. Observé el bote moverse de forma brusca en el agua del lago la cual extrañamente parecía tener un oleaje, supuse se debía a las fuertes brisas pero ya no podía dar marcha atrás o mis padre sabrían pronto de mi ausencia atrapándome en el acto; tomé la cuerda desatando el bote y subiéndome a éste, los remos eran de madera vieja pero servían; no tardé mucho en llegar a la mitad del lago.

Cuando llegué a la mitad del lago fue cuando las cosas se pusieron negras, había un remolino enorme en pleno lago y yo ya me encontraba siendo arrastrada por este, sin duda esa noche todas las fuerzas se habían reunido para truncar mi escape y arruinar todos mis planes sobre como quería manejar mi vida. Con desesperación intenté remar en dirección a alguna salida pero los malditos remos estaban tan podridos que se quebraron, observé con decepción mi actual situación y lancé lo que restaba de los remos al agua para luego cruzarme de brazos y esperar el final de aquello.

Lo que pude observar antes de ser hundida en el agua fue como la Luna emergía de entre las nubes brillando con esplendor, al menos me llevaba una hermosa imagen en mis últimos momentos. Me aferré a mi mochila estirando mi brazo en dirección a la Luna alzando mi pulgar con una sonrisa cargada de sorna en mi rostro.

El agua no tardó en hundirme y  arrastrarme hacia el fondo, mas en mi trayecto pude observar con claridad todo lo que había dentro del lago y juro que vi a Messi el gran pescado del país Kroq, no sé cómo llego hasta el lago de Filedía, existe una distancia enorme entre el país de Kroq y el de Fidelía. Sabia de Messi por un libro que me regalaron en mi décimo cuarto cumpleaños en el que se narraban las leyendas y mitos de los distintos países de la Tierra.

Vi a ese enorme pescado con aletas como las de una mantarraya y paso cerca de mi; la corriente del torbellino que me succionaba me llevó hasta una caverna y hasta este punto ni yo sabía si aún aguantaba la respiración o estaba respirando bajo el agua pues lo que mis ojos veían me tenían lo suficientemente distraída como para ponerme a pensar en ello.

Aquella caverna estaba iluminada en distintos colores y las luces provenían de las raíces que cubrían sus paredes, era un paisaje esplendido digno de ser plasmado en papel y recordado por siempre aunque parecían más enredaderas que raíces ahora que lo pienso o tal vez eran ambas pues habían muchas hojas que parecían formar rostros a medida me alejaba con la corriente. Avancé por un túnel cada vez más rápido iba tan de prisa que sentí que en cualquier momento mi cuerpo se golpearía contra alguna pared y quedaría hecha sólo viseras, si no es que ya estaba muerta y esto es lo que llaman “Ir hacia la luz”.

Mas lo que tanto me temía pasó, logré ver una luz blanca muy brillante al fondo sin duda era mi fin… O eso creía. Después de todo, ¿cómo pudo ser mi fin si ahora me encuentro aquí narrando ante una corte? cómo fue que llegue a aquí, a la tierra de los Holus.