Cosas simples que te hacen feliz…

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Aunque a veces no nos demos cuenta, la vida nos brinda pequeños momentos cotidianos que son hermosos y son los que nos sacan una sonrisa.

  • Llegar a casa después de un largo día de trabajo:

Uno de los momentos más bellos del día es, sin duda, cuando llegas a tu casa después de un largo día de trabajo o de escuela y puedes quitarte ese abrigo pesado o los zapatos. Dejas atrás la calle, a la gente, las responsabilidades. Sabes que ha llegado el momento de relajarte.

  • Escuchar tu canción favorita en la radio:

Una canción tiene el poder de hacerte feliz en un instante y más si se trata de tu canción favorita.

  • Tomar un té o café caliente:

No importa lo que digan las farmacéuticas que venden antidepresivos. La mejor cura para un corazón triste es una bebida caliente. Cuando te sientas a la mesa o en tu sillón con una buena tasa de té o café no hay nada que pueda arruinar ese momento.

  • Tomar un baño caliente:

Sobre todo en un día frío, cuando entras en la ducha  y comienzas a sentir como el agua caliente cae sobre todo tu cuerpo regresas a la vida. Un buen baño puede lograr que todos tus pesares desaparezcan.

  • Sentir tu cama fría cuando te vas a dormir:

No hay nada como llegar a tu cama, lanzarte sobre ella y sentir que está fría.

  • Un abrazo de tus seres queridos:

No importa si fue un día duro o uno bueno, cuando recibes un abrazo de una persona cercana a tu corazón no hay razón que valga para no sentirte inmensamente feliz y afortunado.

  • Leer un buen libro:

Dicen que no has leído un libro si cuando lo terminas no sientes que has perdido un amigo. Leer te da la oportunidad de viajar a lugares increíbles, vivir historias asombrosas, emocionarte hasta la médula. Todos somos felices con un libro en la mano.

No importa que tan difícil pueda ponerse una situación, nunca debes olvidar que tienes razones para ser feliz día a día y que, aunque puedan parecer insignificantes le dan sabor y sentido a la vida. Disfruta de tus pequeños momentos y de tus seres queridos y nunca olvides sonreír.