Comer, rezar, amar… ¡Debes leer esto!

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Cuando tengo uno de esos días en que me siento sola, pienso: ¡Quédate sola!. Aprende a relacionarte con la soledad. Haz un mapa de ella. Siéntate a su lado por una vez en la vida. Da la bienvenida a esa experiencia humana. Pero no vuelvas a usar el cuerpo o los sentimientos de otras personas para intentar aliviar tus deseos insatisfechos…

El ayer pudo ser glorioso, pero mañana puedo verme convertida en un almacén de fuegos artificiales… Ojalá mi cerebro haya decidido deshacerse de las ideas y recuerdos tristes y los sustituya por palabras nuevas y relucientes. Cuando se  acaba el karma de una relación, sólo queda el amor, cuando tu pasado haya pasado al fin, déjalo ir. Ahora puedes bajar y empezar a vivir el resto de tu vida…

Esto es lo que quiero tener siempre… Te ruego me ayudes a memorizar esta sensación de alegría para conservarla constantemente.

Mi corazón le dijo a mi mente: «Te quiero, jamás te abandonaré… Siempre cuidare de ti… A mí no me ha salvado ningún príncipe, de mi rescate me he encargado yo sola».

Extraído del libro: «Comer, rezar, amar».