Aun no puedo olvidarte : Parte II

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Ha pasado tiempo desde que escribí
la última nota. Tenía esa desesperación de no saber qué hacer para
controlar el mal sentimiento que me dejo tu partida. Pero esto volvió en
recuerdos fugaces; recordé lo que fue el haber llorado por ti, el haber estado
esperando que volvieras cada vez que te veía partir, recordé la esperanza, la
fe y el amor que tenía puesto en ti. Recordé lo mucho que deje de mi colgado en
un perchero, lo bajo que caí, y más aun recordé lo mucho que volé con un par de
alas rotas que al final fueron imaginarias. Y es así que después de mucho
tiempo he podido sentir la alegría de lo que es haberte dejado volar, verte
caer y quebrarte emocionalmente en mi interior.  Lo que es poder sentir de
nuevo mi esperanza brillar, más aun brillar por mí. La esperanza que me
mantuvo firme en ti, ahora la tengo de vuelta, porque después de verte marchar
pude darme cuenta que tenía 3 cosas: fe, esperanza y amor, todas estas por mí
mismo; tengo esperanza que algún día vendrá alguien en el cual sabrá que yo soy
el indicado. Tengo fe en que podre ser libre y  tengo el amor al tope
para entregar.

Te
dejo libre, como una paloma blanca en signo de paz, porque por fin tengo paz ,
tengo tranquilidad que después de todo el dolor, el sufrimiento, las oscuras
noches en mi habitación, al fin puedo decir que he  podido sanar. 
No digo que te hayas ido completamente de mí, porque no lo has hecho; te tengo
en mí ser, pero no dueles, pero tampoco me haces feliz.
Quizás no te haya olvidado aun, pero he superado tu ausencia. Las oportunidades
de ser feliz han sido renovadas después de pasar por la larga y amarga fila del amor por ti.

 Afortunadamente
con este mismo tiempo he conseguido la libertad, he conseguido librarme de
ti.  Ha pasado el dolor y tu partida ya no duele más.