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viernes, julio 1, 2022

Desastres que vale la pena repetir…

Despiértame los sueños, entra bajo mi piel, desnúdame los labios. Mírame, no planeo ser fugaz, no en tu mente, no en tu corazón. Y aunque la cursilería no es lo mío del todo, hay personas a las que se les da casi de manera natural el entregarse a las emociones y hacer que quienes les rodean, se enreden también en ellas. Me temo que soy una de esas personas.

Déjame cantarte aunque mi voz no se preste a más que para decir oraciones apenas entendibles. Déjame tapar tus ojos y embriagarte con mi aroma. Acerca tu mejilla a mi hombro y concéntrate en lo suave de la ropa que lo cubre. No odies a mi cabello despeinado y danzante cuando el aire lo atraviesa, mejor bésalo, después muévelo tras mi oreja… y besa mi frente, besa mis labios.




Sube el volumen de la música, jamás lo dudes; me encanta envolverme de sonidos, me fascina perder la conciencia entre letras y melodías. Baja las ventanillas, deja que el viento golpeé nuestros rostros; no abras el paraguas, deja que mi piel se estremezca con aquellas gotas frías de lluvia.

 

No prometo quedarme para siempre, hay cosas que están fuera de mi manos; lo que sí prometo, es dar lo mejor de mí mientras esto dure, mientras nuestros ojos anhelen encontrarse día tras día; espero que sea por mucho tiempo, espero cuando menos una vida.

Déjame dedicarte algunas letras, aunque no sea la mejor escribiendo. Permíteme quererte como sé hacerlo: torpemente, pero de forma sincera y real. ¿Aún tienes dudas? Supongo que es normal, a muchas personas les da miedo salir heridos, pero ¿qué no las heridas son también parte de vivir?

 

Y si alguna vez esto termina, si tus labios besan otros labios y mis suspiros surgen por alguien más… si tomamos distintos caminos y nuestras manos se vuelven extrañas. Si eso pasa, tal vez en algún punto duela. Y lo que tenga que pasar, será bienvenido, pues estoy segura de que valdrá la pena, valdrá los besos y valdrá el tiempo invertido.

Será de los dolores más bonitos, y de los olvidos más fingidos… Porque amar como sé amar, no dejará duda alguna en tu mente:

Hay desastres que gusto volveríamos a repetir.

Escrito por: Mayeli Tellez.





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Mayeli Tellez
Cuando te sientes feliz, triste, confundido, enamorado o con el ánimo por los suelos, el hecho de saber que en alguna parte del mundo hay más personas pasando y sintiendo lo mismo que tú, ayuda a aclarar la mente... o cuando menos a no sentirte sólo al estar inmerso en aquellas emociones. No hay nada más gratificante que encontrar las palabras exactas que describan lo que sientes, que te permitan expresarte y hacer saber a los demás lo que piensas. Disfruta cada letra, haz tuya cada palabra y pon tu mente a volar.

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