Abrir las puertas al amor…

0

En muchas ocasiones, a raíz de un sinfín de dificultades en relaciones de pareja o en etapas de enamoramiento, siempre nos encontramos destruidos interiormente; pasa en otras ocasiones que el ritmo de vida es tan difícil de llevar a cabo por estar soltero. Y así nos crea que cerremos nuestro corazón. En ambas situaciones comúnmente caeremos con frases, lecturas o hasta opiniones de otras personas que nos dicen que abramos nuestras puertas al amor, lo cual a veces puede llegar a contradecirnos o crearnos un caos mental, porque se dice simplemente que el amor llega a tu puerta.

Las dos ideas llegan a ser nuestra gran verdad por muy complicadas que sean de entender, pero con base en experiencia y tiempo es como podemos ampliar y explicar claramente estos puntos de vista.

La realidad es que el amor no sólo es un nombramiento, ni mucho menos una carencia. Debe haber una armonía, tanto en lo que piensas, en lo que dices y en como tomas acción ante la vida. Para abrir realmente las puertas del amor, tú debes ser el amor.

Entiendo que vivimos en un mundo donde la palabra “necesito” es a veces la favorita, “necesito amor” “necesito que me amen” “necesito que se fijen en mí”, y es obvio que lo sintamos; sí desde pequeños nos educaron a necesitar; pero la verdad es que el amor no es ni será jamás una necesidad, simplemente se siente y ya.

Por un momento hay que pensar en nuestros sueños y metas, es lógico que nos producen una sensación placentera al oír o hablar de ello, sentimos amor hacia lo que deseamos; o con las mascotas, que simplemente ni nos dicen nada, pero tan sólo con mirarnos nos producen una sensación increíble de amor; simplemente sentimos ese amor, sin cuestiones, ni juicios, ni dudas. Ahora pensemos en nosotros, sea lo que sea que nos disguste de nosotros, debe haber amor hacia uno mismo, amamos porque así lo sentimos a pesar de todo, de hecho por algo seguimos viviendo.

El punto es que te conviertas en esa fuente de amor, que empezando por ti, limpies poco a poco esos juicios contra ti, y te emitas ese amor, que tú mismo ames a los demás seres tal como son, practicando así la aceptación, que ames la situación que te acontece, el clima, que te sientas un gran ser por dar y por recibir amor; mi intención no es que todo esto parezca súper optimista, desde luego hay emociones como enojo y tristeza que sentimos, y está bien, pero a pesar de todo, amar. Para que abras tu ser al amor, vibra con ese amor.

puerta-roja

Constantemente encontramos muchas cosas que nos pueden decir que encontrar al hombre o a la mujer indicada es difícil, todo el tiempo nos dicen que el amor es complicado, y lo que hay que entender es que uno como persona es el complicado; nos dicen que exigimos mucho o que nos conformamos con poco; obstáculos así habrá todo el tiempo. Lo que hay que entender es que uno mismo se refleja ante todo, evidentemente si crees que todo es difícil, lo será, dalo por hecho; pero si tú crees que es para ti, que lo puedes lograr, créeme lo vas a lograr.

Tú mismo ábrete esas puertas, cierra tus ciclos pasados, prepara tu corazón, ama, deja de pensar que todo está mal; no, no esta mal. Es hacer un examen de conciencia, tú mismo convéncete de que eres amor, por lo tanto recibirás amor en tu vida y así mismo el amor llegara a tu puerta, porque tú lo llamarás siendo él mismo.

Y sí, nada es perfecto, todo tiene su pro y su contra; está bien así es la vida, pero piensa en tu bien, cree en el amor; habla del amor, omite juicios y declaraciones en contra; acciona a favor del amor, tú mismo abre tus puertas, ve hacia lo que amas y lo que amas te recibirá a ti mismo con amor.

Recuerda: no es una necesidad, no es carencia, no es difícil de encontrar, simplemente es, no se busca ni se espera, sólo se siente. Sólo basta con creer y estar a favor del amor, tú mismo convéncete de que es tuyo el amor desde el momento en que lo sientes en ti, en tu ser.

¿Has oído hablar de que lo semejante atrae lo semejante? Pues aplica exactamente en este caso, tú sé el amor para que el amor se manifieste en tu vida, en los ámbitos que desees.