Yo no era el mejor partido, pero de seguro era quien más lo amaba…

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Nunca me he sentido una gran persona, de hecho siempre trato de pasar desapercibida, me da un miedo terrible aferrarme a los imposibles y exactamente eso eras tú para mí…Un imposible o más bien, un amor imposible.

Siempre me he sentido tan pequeña en este mundo tan lleno de personas físicamente atractivas, es por eso que he decidido ocultar lo más posible todos los que yo pienso son atributos, a enfrentar burlas y risas de mi persona, es algo que no soportaría.

Siempre soy la buena amiga, la de unos sentimientos increíbles, la persona buena; aquella que deja que incluso la pasen a llevar, sólo porque no pretende arruinar los días soportando de personas que al final del día, no tienen importancia.

Eso era así hasta que tú llegaste…Recuerdo perfectamente que fue un día Lunes cuando llegaste a ser parte de un nuevo equipo de profesionales que se integraban al trabajo, en un comienzo bien callado, dedicado a observar a las personas y sus comportamientos, de manera similar a como siempre lo hacía yo…

Claro está que eso duró muy poco tiempo, transcurridos alrededor de dos meses te convertiste en ese amor platónico de las mujeres atractivas que circulaban por los alrededores, con una personalidad única y avasalladora, teniendo un tema de conversación para cada ocasión, el cual acompañabas de tu sonrisa maravillosa y con hermosos detalles.

Al comienzo pensé que esas muestras de cariño las tenías con todas, pero no, no era así, conmigo había algo especial, lo cual claramente yo en un comienzo dejé pasar, porque claro estaba que yo no era el tipo de mujer para ti… O más bien el tipo de mujer que la sociedad espera que un hombre como tú tenga a su lado.

Hasta que llegó el día en que todo se concretaba y el primer beso llegaba; nunca, de verdad nunca imaginé que te acercaras a mí y de esa manera, era la primera vez en mi vida que alguien me demostraba su amor de una manera tan tierna y tan memorable. Te aseguro no hay día en que no recuerde el primer beso, el primer abrazo, todo… La primera vez.

Éramos tan felices, siempre tratábamos de estar uno al lado del otro, de verdad que a tu lado me sentía completamente plena, no necesitaba nada más para ser completamente feliz, tú con tu amor día tras día me demostrabas que ya para alguien no era invisible y a pesar de no ser el estereotipo de mujer que la gran mayoría busca, podía tener a mi lado alguien que me amara así, tal cual como soy.

Pero había algo que no marchaba bien, algo no me dejaba tranquila, con el pasar del tiempo y en cada momento me preocupaba más y más… Al comienzo lo entendía, pero pronto se convirtió en algo que a esas alturas ya no me hacía nada bien; y eso era que te interesabas profundamente en que absolutamente nadie se enterara de lo nuestro, decías que en el trabajo no era bien visto que nos relacionaran como pareja, que tus amigos no eran las clases de personas más simpáticas del mundo, que tus padres eran muy conservadores, que lo hacías sólo para protegerme… En fin, mil y una explicaciones, las cuales ya desde mi punto de vista. no tenían sentido alguno.

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Un buen día decidí conversarlo contigo, tomé el valor que tanto tiempo llevaba buscando, pues cada día yo me hacía más y más planes y necesitaba saber si podía contar contigo para cumplirlos. Justo en ese momento antes de escribirte un mensaje para reunirnos, algo llamó mi atención, algo que mis ojos no daban crédito de haberlo visto…

Aparecías en redes sociales en una relación con una mujer bastante estupenda y atractiva, alguien a quien el mundo aceptaba tal y como era y que la gran mayoría de tus conocidos encontraban la mujer perfecta para ti…

En ese momento me di cuenta con mucha tristeza, que ya nada quedaba, ahora entendía por qué no querías dar a conocer lo nuestro; pero también fue culpa mía por cometer el error más grande de mi vida y aferrarme a un imposible… Había olvidado que esas cosas sólo pasaban en las tele-series y que lo que hubo, para ti nunca tuvo ni la menor importancia.

Decidí marcharme, sanar las heridas que dejaba tu amor no correspondido y permitir que fueras feliz con tu nuevo amor… Me dolió el alma, pero estaba segura que lo que hacía era lo mejor… Por tu lado nunca más volviste a hablarme, nunca más te interesaste por saber cómo estaba… Definitivamente yo volví a ser la buena persona a la cual todos aman tener como amiga, pero que muy pocos, como compañera de vida.

Hace un año supe de ti, un mensaje tuyo me pedía: “Por favor regresa, te necesito, nunca nadie me amará como tú, no me importan los prejuicios o las apariencias, a ti te amo con todo lo que se llama corazón y no quiero perderte nunca…”

Sabes, aunque te amo con mi vida no puedo regresar, hoy me doy cuenta que prefiero una soledad que me permita ser como soy, sin aparentar cosas que para mí no tienen sentido… De seguro algún día la vida me enviará un compañero de vida igual de bueno y cariñoso como yo, con sentimientos maravillosos…

Como siempre creí, para ti no fui el mejor partido, pero te aseguro, nadie nunca te amará como yo lo hice un día… Esa es mi respuesta definitiva:

Te amo mucho y de todo corazón, espero que tengas una linda vida.