Hoy he estado tan cerca de besar tus labios nuevamente, pues..." /> Si tan sólo… – El Acorazado

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Relaciones

Publicado en noviembre 2nd, 2016 | by Ivan Garcia

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Si tan sólo…

Hoy he estado tan cerca de besar tus labios nuevamente, pues conozco a la perfección ese deleite inigualable. No podré olvidarme de tan exquisito placer en tan sólo un par de años; me hace ver como antipático y un poco pasado de moda, pero como dice la canción ‘soy de las pocas personas por no decir nulas que aún aman y se enamoran a la antigua’

Y lo admito, fue hermoso sentirse enamorado una vez más, qué digo hermoso… ¡es lo mejor que he podido percibir desde tu partida! Es inexplicable e incontenibles ese timbre de nostalgia, la piel erizada, los labios como inclinados, miradas incontenibles y sobreprotectoras. Curiosamente mis labios se mojaron ligeramente como reviviendo cada beso que un día nos dimos, la piel se erizó pues percibió el ligero roce de tu manos como dando a denotar que aún no te has ido. Mi voz emanó nostalgia pues claramente el corazón se lo ordenó y es que la mente revivió cada segundo a tu lado.

Hoy, casi tus labios tocaron a los míos, y bendito casi pues no pasó de estar a tan solo milímetros de los tuyos. Aún me asombra cómo pudiste quedarte pidiendo ese beso con tus ojos cerrados y tu cara angelical. Afortunadamente me quité a tiempo pues como he dicho, soy anticuado… pero ¡qué no hubiera dado yo por consolidar ese beso, que por segundos tanto querías!

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Estuviste en mis brazos haciéndome quizás la persona más feliz del mundo, en ese lapso perdí la noción del tiempo y mira que eres la única persona que ha logrado dicha acción.

Estuviste conmigo después de tanto y fue como te imaginaba, un vaivén de mariposas con cuchillas como alas revoloteando en mi estómago. Ese encuentro sirvió solo para entender que no eres calma en mi vida, eres tantas cosas, como amor por ejemplo, como seductiva; eres la nostalgia personificada incluso, pero la tranquilidad, no lo has sido jamás.

Sí, quisiera decir que no duele esta condición, pero sería mentirte y hasta hoy no lo he hecho.

Si tan sólo no fuera porque usted es una mujer ajena… si no fuera porque la respeto tanto. Ahora estaría de nuevo en mis brazos y no marchándose, ahogándome en llanto.


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