NO ES UN ADIÓS (PARTE 1)

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Desde
que se conocieron sabían que sus vidas no estaban destinadas a estar juntas. Sofía
tenía novio y lo adoraba con toda su alma Christofer, que por cierto era su
mejor amigo de Matías. Matías residía en otro país, solo venia en las
vacaciones de invierno. El día que se conocieron parecía ser un día común
Christofer paso por ella a su trabajo e iba con Matías, desde que Matías vio a
Sofía le llamo la atención algo en ella, nunca entendió la razón, tal vez era
agradable, ella lo hacía sentir cómodo, sus ojos muy expresivos, no podía
evitar verla.

–       Mucho gusto soy Sofía- Tardo un poco
en reaccionar solo le dio la mano, no tenía palabras, no sabía que decirle.

Christofer
los interrumpió y dijo:

–Es
mi mejor amigo, no lo conocías porque solo viene en temporadas, vamos a hacer
algo, que les parece si vamos primero a comer-


Sí,
claro a la vuelta hay una plaza podemos comer algo y ahí mismo tomar unos
tragos- Agrego Sofía.

Matías
necesitaba saber más de ella:

-¿A qué te dedicas?- Le pregunto.

– Me dedico a la mercadotecnia-
Contesto Sofía

-Por cierto Matías necesita darle
promoción a su negocio, él se dedica a la compra y venta de autos- Agrego
Christofer

-Cuando quieras puedo ayudarte- le
dijo Sofía.

Esa
tarde se la pasaron platicando tonterías, conociéndose el uno al otro,
realmente no había un  tema relevante,
solo contaban chistes y no paraban de reír, ya cuando era tarde pasaron a
dejarla a su casa, cuando se despidieron Sofía le dio una tarjeta de
presentación a Matías.

-Vas a tirar esa tarjeta verdad- Le
dijo Christofer cuando Sofía ya se había metido a su casa

-Claro que no la llamaría sin tu
consentimiento-

-No creas que no me di cuenta de cómo
la mirabas- Christofer era muy celoso pero en ese momento trato de controlarse.

-Sabes que te considero casi como un
hermano- Le contesto Matías.

Esas
vacaciones de invierno planeaban festejar el cumpleaños de Sofía, ya era
tradición que hiciera fiesta con ese motivo, ya tenía todo, el lugar, la
comida, la lista de invitados, prometía ser la mejor fiesta del año, estaba muy
emocionada y no paraba de hablar de eso. Christofer y ella tenían poco tiempo
de ser novios, era un buen momento para que él conociera a su familia. A ella
le gustaba decirle a Matías que le presentaría unas amigas, pero él no quería
conocer a nadie más, no se lo decía pero desde que la conoció no le interesaba
ninguna otra mujer.

Cada
viernes hacían algo, había muchas fiestas que ya tenían programadas, o si no
simplemente iban los tres a casa de Matías a tomarse unos tragos, eran muy
sociables y no faltaba quien se uniera a sus planes, Sofía le empezaba a
presentar amigas suyas, siempre le decía que no le gustaba verlo solo y que
merecía alguien que lo quisiera, ella pensaba que él era una buena persona.

Pasaron
dos días Matías no podía más veía su número de teléfono, necesitaba llamarle,
también le interesaba su propuesta de ayudarlo con su negocio, sabía que a su
amigo no le agradaría pero decidió tomar el riesgo:

–Hola Sofía habla Matías, no sé si
podamos vernos hoy y platicar con respecto a mi negocio- Le dijo con voz
temblorosa.

–Sí, está bien pasa por mi cuando
salga del trabajo hoy no veré a Christofer-.

Con
forme se fueron conociendo Matías y Sofía empezaron a notar que tenían muchas
cosas en común, les gustaba la misma música, conocían canciones que nadie
conocía, les apasionaba el futbol, aunque le iban a distintos equipos, a él le
gustaba hacerla enojar con ese tema, sabía que siempre caía en sus
provocaciones, el admiraba esa intensidad con la que ella se apasionaba con
todo, por eso le gustaba verla trabajar en lo que le gustaba, esa forma en que
era independiente.

Mientras
la esperaba se sentía muy nervioso y cuando le pasaba eso se mordía las uñas,
la veía que se acercaba a lo lejos era muy linda, sobre todo cuando sonreía

–Hola, Como has estado- Le pregunto
Sofía.

–Bien- contesto rápidamente

Subió
a su carro y se fueron a su departamento, rentaba en lo que se encontraba en la
cuidad.

-¿Cuánto tiempo vas a estar aquí?- Le
pregunto ella.

-Tres meses, por febrero yo creo que
ya no estaré aquí- Le contesto.

Él
intentaba sacarle información de ella que le gustaba, cuáles eran sus hobbies,
pero su mundo giraba alrededor de Christofer, estaba muy enamorada, y solo le
contaba de cómo lo conoció, de lo lindo que era, recordaba cada detalle.

–Y tú que piensas- Le pregunto.

–No se la verdad como me voy casi todo
el año pierdo contacto con todos, creo que ahorita tú lo conoces mejor que yo-
Le dijo Matías.

Le
propuso hacer varios bocetos para su negocio y que el eligiera el que más le
gustara, a él le pareció perfecto; cuando paso a dejarla a su casa ella le
pidió de favor que no le comentara nada a Christofer sabía que era muy celoso y
no se tomaría nada bien que pasaran tanto tiempo juntos, pensaba con más calma
explicarle todo.

Llego
el viernes planeaban ir al karaoke, ese día fue algo extraño, ellos no
comentaron nada, pero Christofer los notaba raros, se pararon a cantar una
canción a dueto, él no se sabía esa canción, cuando tomo asiento Sofía le
pregunto:

–       ¿Esa canción que? Nunca había
escuchado que la cantaras-

–       No me conoces nada esa canción me
encanta- Le contesto, decidió dejar el tema ahí, sabía que si continuaban se
iban a pelear.

El
martes quedaron de verse Matías y Sofía para continuar con el proyecto, era uno
de los días que no veía a Christofer, en el momento que ella iba a comenzar a
hablar de él  Matías empezó a poner
música, ella cantaba muy fuerte todas las canciones y le ponía mucho
sentimiento.

– (moría de risa) estas bien loca, ¿Lo
sabias?, vamos a buscar cerveza- Le dijo Matías

-solo te gusta verme borracha verdad-

No
sabía porque pero cuando tomaba se desinhibía, le gustaba esa persona que era,
tal vez sin tantas máscaras, con él se sentía libre, nuca la juzgaba por mas
desfiguro que hiciera. Estuvieron tomando y cantando; se olvidaron del proyecto
y del tiempo, era demasiado tarde las 4 de la madrugada.

– ¿Sabes qué?- le dijo Sofía.

– Que paso- Le pregunto, él

– Tengo una idea es algo muy loco, no
te vayas a burlar- Le dijo ella.

– Dime si no me dices no te entiendo-
Le contesto él

– Vamos a casa de Christofer y le
damos una serenata- Le propuso Sofía.

Él
le dijo que si y se dirigieron a casa de Christofer, pero estando ahí nadie
abría la puerta, el comenzó a mirarla, sabía que no podía sentir nada por ella,
era su novia de su mejor amigo, se recostó en su hombro, el comenzó a
acariciarle el cabello, no quería que terminara ese día.

– Que raro, que no abra la puerta ha
de estar dormido, pero como que se escuchan voces-

– No, creo igual ya se durmió-

– Bueno gracias por acompañarme, te
quiero, no sé cómo agradecerte esto, sabes siempre me sigues en todas mis
locuras.

– ¿Quieres que te lleve a tu casa? Le
pregunto Matías.

– Si, por favor, ya es muy tarde.

Al
otro día Christofer paso por ella a su trabajo, Sofía lo notaba raro, estaba
nervioso y llevaba prisa.


Ayer
hice algo loco- Le dijo ella.


¿Qué
hiciste?-


Fui
a tu casa, pero nadie me abrió la puerta-


¿Cómo
a qué hora?, que raro tu nunca llegas sin avisar- Le dijo nervioso.


Fue
una bobada, no importa- Le dijo riendo


Oye
tengo que irme, ya sabes cosas del trabajo, luego hablamos-


Bueno,
acuérdate que el sábado es mi fiesta, para que en estos días compremos lo que
falta-


Mmmm
déjame ver si tengo tiempo, sabes me ha ido mal estos días y no quisiera quedarte
mal-

Veía
su teléfono, no pudo evitarlo le marco a Matías.


Hola
Matías, oye me faltan unas cosas para mi fiesta y ya sabes es el sábado no sé
si me puedas acompañar a comprarlas, si no estás muy ocupado, claro-  Le dijo titubeando.


Claro
que no mira cuando estoy en la cuidad no trabajo así que ando muy disponible
dame 30 min y llego por ti- Le contesto entusiasmado.

Esa
tarde, se la pasaron, caminando, comprando vasos, botana, no sabían, ni que más
comprar.


Sabes
hoy Christofer tuvo una actitud rara- Le dijo Sofía.


¿Y
eso que sucedió?-


Nada,
llevaba mucha prisa y me dijo que tenía trabajo, algo así-


Seguramente
eso ha de ser, ha de estar muy presionado, no te preocupes, ha de ser una
tontería-


Si,
verdad tus palabras me relajan- le dijo sonriendo.

Cuando
estaban ya en su carro, él le acomodaba el copete tras su oreja, mientras la
veía a los ojos y le daba un beso en la mejilla, le encantaba tenerla tan
cerca, cuando estaban así se olvidaba del mundo, no importaba que no estuvieran
diciendo, ni haciendo nada, los minutos simplemente no transcurrían.

–       Ya me tengo que ir, mi mama me espera-
Le dijo Sofía.

–       Si, llévate todo que no se te olvide
nada-

–       Gracias por todo- Se fue corriendo.

Llego
el viernes y tenía una llamada de Christofer, a de querer que nos vayamos a
tomar le dijo riendo a su compañera de trabajo y su mejor amiga Marcela.

–       Sofía, puedo verte hoy necesito
platicar contigo- Le dijo en un tono serio.

–       Sí, quieres que vayamos al karaoke, o
podemos ir al nuevo bar que abrieron cerca de tu casa, al que parece un
avioncito- Le dijo ella emocionada.

–       No, mira no invites a nadie, solo
quiero platicar contigo a solas-

–       Bueno, nos vemos al rato-

Su
amiga Marcela tenía curiosidad, por lo que comenzó a interrogarla.


¿Qué
te dijo?- Le pregunto.


Nada,
sabes mejor nos vemos mañana en mi fiesta, está bien que no tomemos hoy y
mañana nos desquitamos- Le dijo Sofía intentando sonreír.

No
quería llegar al lugar pactado, tenía una opresión en el pecho, como un mal
presentimiento, trataba de darse ánimos y decir, (Me va a pedir que me case con
él), sabía que Christofer no era muy romántico y que no estaba aún preparado para
casarse. Llego un poco tarde.


Disculpa,
había mucho tráfico- Le dijo él.


¿Qué
paso? ¿Qué sucede? Me asustas- Le dijo preocupada.


Mira
te voy a ser sincero, conocí a una chava, la verdad al principio fue solo un
juego, la conocí por una red social y ella me mandaba mensajes diciendo que me
amaba, pero yo nunca pretendí algo con ella; nos hemos visto pocas veces como
una vez al mes, el miércoles me marco y me dijo que estaba embarazada, yo no le
creí y fuimos juntos a que se hiciera una prueba de embarazo-.

(Sofía
solo sintió como su corazón se rompió en mil pedazos)


¿Desde
cuándo me engañas?- Le dijo enojada.


La
conocí en Septiembre, son solo apenas tres meses que la conozco, obvio no la
amo-


Si
la amas o no, no es mi problema, es un bebe, que esperas tienes que dar la
cara-


¿Y
lo nuestro?-


No
digas tonterías, esto se acabó, no hay nosotros- Se fue enojada.

Iba
caminando hacia su casa, se sentía la mujer más tonta, no dejaba de
recriminarse, con razón sus actitudes raras, ese día de la serenata ella juraba
había alguien en su casa, ella amaba a ese hombre con toda su alma, lo creía
perfecto, era un patán, no merecía todas las cosas que había hecho por él, todo
el tiempo que invirtió en esa relación, cuantas personas dejo ir por él, lo que
más le dolía era todo el tiempo que le vio la cara, como no pudo darse cuenta
del engaño.

Llegando
a su casa recibió una llamada de Matías.


¿Qué
quieres? Le contesto enojada.


Disculpa
creo que llame en mal momento, solo quería saber a qué hora seria la fiesta
mañana-


Discúlpame
creo que si me estoy desquitando contigo, ¿no has hablado con Christofer?- Le
dijo con voz entre cortada se notaba que estaba a punto de llorar.


No,
mira cálmate si quieres voy a tu casa y platicamos-.


No,
no es buen momento y ya es tarde, quisiera platicar contigo mañana, ni de la
fiesta me acordaba, ya no tengo ganas de hacer nada- Le dijo llorando.


Creo
que si debes hacerla ya tienes todo, buscaremos el momento para platicar-.


Muchas
gracias, si mañana te espero a partir de las 5 de la  tarde- Le contesto.