La vida es tan sabia, que si no aprendiste una lección la vuelve a repetir

0

A veces pasa que llevas contigo el recuerdo de dos grandes amores en la vida; el primero te enseñó cómo estar preparado para enfrentarla; el segundo, te mostró cómo enfrentar la vida sin estar preparado. Pasa que a veces quieres avanzar, quieres correr, sin antes cerrar, sin perdonar, sin perdonarte. Quieres principiar, esta vez luchar sin renunciar, persuadir, ser claro y decirle a un ángel que estás listo para tomar sus enormes alas y volar de su mano, de demostrar que quieres forjar un mundo lleno de colores, de lecciones, de aprendizajes.

El pasado se quedó ahí, en el pasado, a veces sentirás miedo, pues existen fantasmas que pueden atormentar, existen recuerdos que estarán enterrados en las profundidades del corazón y no por eso dejas de abrir un nuevo baúl en el que se gestan nuevos sueños, nuevas metas, nuevos deseos y por supuesto, nuevos anhelos.

Hay ocasiones en las que la vida es tan sabia, que si no aprendiste una lección te la vuelve a repetir, para crecer, para cambiar y madurar; a veces te sientes atrapado entre sueños que vagan en el viento, sientes que te fallarán y claro… ¡Te Fallan! y a veces esa es la diferencia entre luchar y dejar de luchar. Qué tan dispuesto estás para zafarte del laberinto de la confusión, del laberinto del dolor y hasta de la soledad…

best-friends-boy-caring-cute-enjoy-Favim.com-330829

Existen ángeles (personas) que no creen en cuentos de hadas, ángeles a los que han lastimado tanto que ya no son capaces de escuchar una explicación y es comprensible.

A veces buscas recibir una sola señal, puesto que quieres regresar, pues no quieres volver a sentirte atrapado en los brazos de amores de papel.

¿Dónde está el secreto del perdón?, no quieres esperar milagros, sólo que las cosas pasen.

Cambiando lágrimas por sonrisas, tristezas por alegrías, siempre hay una dicotomía en los caminos, pensando que en algún momento ambas partes se volverán a unir,; la dulce mirada de un ángel y la calidez que sus alas te comparten en el instante de un abrazo.

A veces no encuentras escapatoria, sólo irte lejos y perderte, intentando encontrarte nuevamente, es extraño querer en un instante compartirte tanto sin pensar que algún día eso pueda lastimarte.

Gracias por permitirme ser el guardián de tu corazón un instante.