La melancolía de los recuerdos

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Hoy la melancolía llegó a mí disfrazada de miles de recuerdos, inundando mis ojos con lágrimas que tienen mucho que expresar. Los recuerdos son esas fotografías mentales que guardas, de momentos especiales, de momentos tristes y de cosas que te han hecho crecer emocional y personalmente. ¿Por qué los humanos nos castigamos miles de veces por un simple error? Si no nos reímos dos veces del mismo chiste, ¿por qué lloramos miles de veces por el mismo error? Necesitamos aprender a dejar el pasado atrás, necesitamos que esas heridas que tenemos abiertas cicatricen y no nos atormenten cada que abramos el baúl de los recuerdos, debemos aprender a tomar los errores como experiencias y aprender de ello para ser mejores día con día.

Para que el día que la soledad y la melancolía aquejen nuestra alma, trayendo esos recuerdos de aquellos errores del pasado, no nos pegue tan duro, para así ser felices y aun con esas cicatrices que nos dejó el pasado, cicatrices que nos dejaron una lección de vida. Para que al volver a amar, veas tus cicatrices y recuerdes por los malos momentos que has pasado, por los errores que has cometido, por lo mucho que te han lastimado y has lastimado… Para que no vuelva a suceder.

Esta noche me es difícil plasmar todos los sentimientos que aquejan mi alma, simplemente quiero escribir y escribir para sentir ese alivio que tanto amo, los recuerdos llegan a mi bombardeándome con sonrisas, lágrimas, enojos y muchos sentimientos más, esta noche la quiero disfrutar observando el cielo estrellado en mi azotea, en compañía de mis recuerdos…

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Uno de ellos y tal vez el mejor y el más hermoso de todos es el AMOR, aquel del que tantas personas hablan, pero que son pocos los valientes que se animan a demostrarlo, a luchar por él, porque el amor no es simplemente, besos y abrazos, es mucho más que eso, es el demostrárselo a la otra persona día con día y no caer en la costumbre; es enamorar a esa persona diario, no es necesario tener tantos detalles, pues a veces con tan solo una mirada o una sonrisa sincera basta…

Porque el amor vive en el corazón de los valientes.

Y tú… ¿Has sido lo suficientemente valiente?