Síguenos en Facebook:


Publicado en mayo 6th, 2016 | by hopefull

0

El olor de su piel: mi perfume favorito.

Un cuerpo perfectamente desnudo bajo las sábanas, ropa
interior abandonada, un amanecer de verano y arena en mis tacones. Mezcla de resaca
y locura que en el fondo te hace sentir que te pertenece todo aquello que te
propones. Mezcla de arrepentimiento y ganas de no volver a hacerlo más por
aquello del qué dirán.

Pero se vuelve un vicio. Despedidas momentáneas y
reencuentros en vilo. Un sin saber con sentimientos aparentes que van más allá
del roce de sus labios. No es tan fácil pero tampoco tan complejo. Simplemente
hacer lo que el corazón te dice sin bloqueos mentales.


Al final, después de muchas noches de dudas y días sin calma acabas
entregándote plenamente a un sinfín de sensaciones infinitamente perfectas. Aquella
desnudez tan perfecta se turba más cálida, algo menos loca pero profundamente
especial. Sus manos reflejan dulzura a la vez que pasión y las noches se
alargan hasta un amanecer que empieza con el despertar de sus ojos.

Susurros, caricias interminables y abrazos que deberían durar
para siempre. Ahora puedo decir que sus ojos son mi esperanza y sus brazos mi
refugio. Que su cuerpo es mi inspiración y el olor de su piel, mi perfume
favorito.

Compartir...
Share on Facebook26Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0

Publicado por

Una loca historiadora del arte que no puede parar de escribir.



Deja un comentario

Subir ↑