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Calidad de vida

Publicado en octubre 30th, 2016 | by Alba

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Cómo nace un escritor

Escribir es una manera de inmortalizar un sentimiento, de grabar en unas líneas y en el paso del tiempo un aprendizaje. Es “hablar” y que tus palabras resuenen para aquél al que le interese el tema del que hables y que le pueda ser útil; es hacer que con el paso del tiempo, las décadas y las memorias, no solamente las personas que estén cerca se puedan servir de lo que tengas que decir. Escribir es darse a la tarea de sentir y reflexionar en la marcha sobre lo que se siente.

Si algo tengo claro es que cualquier escritor empezó lanzando pequeñas ideas, nadie empezó a escribir con la habilidad desarrollada, eso se da en la práctica. Pero no esperes a tener la colección de palabras e ideas conectadas para hacer de la escritura algo que forme parte de ti.

La mayoría de los que escriben en algún momento sueñan con verse como alguien consolidado y que sus letras se citen, pero ahora creo que no importa cuántos compren tus escritos o los aplaudan, importa quien se benefició de ellos,  a quien tus letras plantaron una idea en su cabeza que les hizo bien.

Yo empecé a escribir en secundaria, no porque supiera o tuviera una idea de cómo se hacía, sino porque sentía que tenía algo que decir, que mis palabras complementaban las ideas de otros o decían algo que no se había considerado o había pasado inadvertido.

Extraño esos escritos porque yo escribía desde el alma, hablaba de lo que deseaba y de quién quería ser. Escribía con pasión y esperanza. Ahora intento revivir un poco de esa manera en que escribía. Mi fe en mí fue impulsada por una maestra que escogió uno de mis poemas como los mejores de mi clase. Tal vez a alguien más le haga falta que le motiven a escribir como a mí, que le digan que lo que escribe transmite un sentimiento y que los lleva a pensar y meditar sobre algo.

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Mis letras son algo de lo mejor que tengo, pues narran batallas, algunas que estoy pasando, otras que pasé, pero al final señalar el haber superado algo, el no haber muerto de soledad, de dolor o de desilusión, porque en algún momento dudé de que podía, pero ahora sé que mucho de lo que hagas dependerá de que analices la situación y veas cuál es la mejor forma de proceder. Lo importante es que des lo mejor y no te rindas, decide si debes caminar por donde vas u optar por otro camino.

Si tú tienes algo que escribir hazlo, pero ponle una finalidad a tu escrito, el que quieres lograr cuando la gente lo lea. Son tan diversas las causas y tan diferentes los entornos que de alguna manera nadie puede decir lo que tú no has dicho y nadie puede tener una visión de las cosas igual a la tuya. Aporta con lo que escribes y aliméntate de lo que lees.

Si quieres escribir,  hazlo.

¿Cómo sabes que no eres bueno para algo, si no lo haz intentando?


 

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