Carta a mi hija…

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Carta a Paula.

Después de años de no ver a mi hija, por fin pasamos el primer cumpleaños juntas, doy gracias a la vida por este regalo maravilloso que pensé no llegaría.

MI QUERIDA HIJA:

Cumples 18 años ¡qué emoción!, no puedo solamente desearte felicidades, hay muchas cosas que me gustaría decirte, antes que nada quiero que sepas que cuando me mandaste tu último whats no sabía qué responderte, me sorprendió mucho lo ocurrido, tenía los sentimientos revueltos y preferí no decir nada antes de contestar algo de lo que después me pudiera arrepentir, (espero que me comprendas).

A los 18 años no todos sabemos que queremos de nuestra vida o peor aún, creemos saberlo con toda la inmadurez normal de la edad, entiendo muy bien que lo que viviste de niña fue muy difícil y te agarraste de lo que pudiste, tus amigos, que bueno que algo tenías cerca para soportar el dolor de la situación, pero ya de eso han pasado muchos años y aunque no soy de las personas que piensa que el tiempo arregla todo, por lo menos hace que nos acostumbremos a vivir con todo y nuestra pérdidas; te has dedicado a soportar el dolor y acostumbrarte a defenderte de él, pero creo que ya es tiempo de que empieces a sanar esas heridas y hagas algo tú por ti de otra forma, entiendo tu rebeldía, pero necesitas buscar una causa positiva y no ser sólo una rebelde sin causa, porque corres el riesgo de unirte a una causa que no es la tuya con tal de sentir compañía.

Te confieso que en momentos sentí que me buscaste como una opción para resolver tus problemas y no por amor, pero la verdad no me importó y tampoco me importa ahora porque te entiendo más de lo que te imaginas; el problema es que veas en los demás la opción para resolver tus problemas y no en ti misma.

Porque vas a ir de una persona a otra y (hombres o mujeres) y te va a doler muchísimo el precio que tendrás que pagar, no todo mundo te ama incondicionalmente, los demás querrán algo a cambio y vas a tener que pagarlo y puede que muy caro; ojalá y puedas comprender que tu vida es tu responsabilidad, y que sólo tú puedes llevarte al cielo o al infierno.
También espero que entiendas que ser agradecido es uno de los dones más hermosos que tiene el ser humano, por que eso le permite que siempre se tengan las puertas abiertas de cualquier lugar, la gente no tiene ninguna obligación de entenderte, ni quererte, ni cuidarte pero si alguien lo hace agradécelo desde lo más profundo de tu corazón y haz algo para que se note tu agradecimiento con hechos y no palabras.

No soy la mejor madre, ni tú la mejor hija, pero no estamos en un concurso (jajajaja), así te amo con todo mi corazón, mi cariño hacia a ti no es por tu perfección, es porque quiero hacerlo y nada más; hoy por hoy eso es lo único que puedo ofrecerte, no tengo más.

Puedes sentir que una parte de el mundo que hoy tienes se ha construido a base de errores de tus padres y familiares, y en gran parte tienes razón, pero por fortuna ya tienes la edad suficiente para mejorarlo y quitar de él lo que ya no quieres, eso cuesta, mejorar nuestro propio mundo tiene su chiste y sobretodo requiere de una actitud positiva y de perdón.
Querida hijita, tienes la oportunidad de construir una historia maravillosa de tu vida, aprende a soltar lo que no te corresponde y aprovecha los dones que tienes, esa alegría y sentido del humor que encanta, tu fuerza y seguridad para que nadie te haga sentir menos. Es asombrosa tu belleza privilegiada no la tires a los cerdos, abrázate a ti y a lo que eres.

Te ama mucho: Mamá.
¡Feliz cumpleaños!