Caray… ¡Cómo te extraño!

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Caray, cómo te extraño… Te extraño cada bendito día de mi vida. Trato de imitar tus caricias, pero siempre fallo en el intento, trato de ser paciente pero desespero, quiero lo imposible, te quiero a ti conmigo, a mi lado, juntos, por favor. Cada parte de mí te espera, mis ojos, mis labios, mis odios, mis manos, mis nervios. Por DIOS, amor ya vuelve a mí, estamos desperdiciando el tiempo, no estamos aprovechándonos en nuestra juventud.

Quiero estar contigo sabiendo que ya lo viví todo, pero que todo lo he vivido a tu lado. Yo sé que tú eres para mí. Tuvimos tiempo, me diste tiempo, te di tiempo. Ya no quiero más de eso sola, quiero el tiempo pero contigo. Amor dime: ¿Qué te dijo el tiempo?, ¿qué te dice tu corazón?, dime si me olvidaste o no dejas de pensar en mí, dime si aún me deseas o la distancia lo apagó; dime si aún me amas, dime si quieres algo conmigo, créeme que no importa si es sólo una cerveza platicada o un beso lo que quieres, yo estaré feliz de complacerte y de dejarte con las ganas también, para que cuando vuelvas, vuelvas completo con ganas de todo, de nosotros, que vuelvas sediento de amor, lleno de ganas, de fuego.

Yo te espero, pero también desespero y en esos momentos de desespero no sé qué hacer, me confunde el momento, quiero ir a buscarte desesperada y besarte, la locura de este amor me grita que lo haga pero luego vuelvo a la cordura y me calmo, te recuerdo y pienso que no quiero hacer nada a destiempo, que todo es perfecto. Recuerdo que el amor todo lo puede y que si va a ser, será en su momento.

Tengo necesidad de ti, pero he aprendido a vivir sin ti, mas no me acostumbro, te quiero aquí pero no estas, quiero hablarte pero no lo hago, quiero besarte pero no te encuentro, quiero saber de ti pero no te llamo, los recuerdos no me invaden, son las nuevas historias que nos esperan, las que se aceleran en mi cabeza. Amor ¡ya!, Este amor me vuelve un poco más loca. Me quedo mirando los árboles en la oscuridad, y solo te deseo a ti.

Preparo sorpresas para las relaciones de mis amigas, disfruto ver las caras de satisfacción de ambos, sonrió y sólo desearía hacerlo para ti, pero no puedo. Me pusiste una barrera que ahora no sé cómo tirarla o pasarla, no me considero lo suficientemente fuerte en este momento para hacerlo. Me la paso deseando que me ayudes.

Te pienso y exploto. Como si estuvieras aquí, disfrutándome. No estoy segura si es mi mente tan fuerte o tu esencia tan presente.

Ven por mí, te lo suplico, o manda por mí, juro que iré. Ya está todo planeado, las maletas hechas y el corazón esperando. Acrutito anda, llama y di que me amas.

Tal vez sólo tenga pedirte ayuda, pero… ¿Cómo?

Te amo desde el principio, te amo por los recuerdos, por lo vivido, te amo por ahora y te amaré siempre… ¿Hasta dónde? No lo sé, pero se siente como si no tuviera final.

Escrito por Verónica Posadas Marroquin.