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Publicado en abril 8th, 2016 | by Débora Carrasco

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Así pasa la vida.

Ayer tuve una conversación rara pero profunda.
Un desconocido empezó a hablarme de amor, pero no conquistándome, me habló de cosas profundas y bonitas, cosas que cualquier amigo diría, la diferencia es que no era mi amigo, no me conocía en lo más mínimo, y aún así me dijo cosas muy ciertas. Cosas que yo ya sabía pero que tal vez por tonta jamás quise o he querido ver.

Los hombres tanto como las mujeres son complicados, sin embargo cuando un hombre te quiere SIEMPRE lo demostrará. Son pequeños detalles que nos hacen darnos cuenta de quien sí vale la pena. ¿Ya comiste? ¿Ya llegaste? ¿Cómo estás? Hacernos reír con tonterías, hablarnos de las cosas más serias, preocuparse por nosotras.

El desconocido me dijo ¿Has sufrido?, ni siquiera me dio tiempo de contestar y me volvió a decir: ¿Y ahora? ¿Te ríes de eso verdad? Y sí.
Después de que te rompen el corazón y creses que nada lo sana, sana. De la manera menos inimaginable, pero así pasa. Lo sanas tú misma, y vas aprendiendo y creyendo en ti; y dicen que las personas llegan sólo cuando estamos preparadas para recibirlas. Ni más tarde ni más temprano, y tal vez podrás cuestionarte por qué no estás con alguien pero cuando llegue sabrás porque tardó y entenderás todos los porques del camino. Todo estaba destinado a ser. ¿Recuerdas aquél que rompió tu corazón? ¿O quién jamás volvió a llamar? ¿O aquella amiga que se alejó? Es parte del proceso, parte de la vida. Fueron experiencias y de ellas se aprende y esas personas llegaron a tu vida para enseñarte, y por algo se fueron. Destino le dicen, así estaba escrito. Y aunque hayas juzgado mil veces las decisiones de Dios al alejar a personas, llega un momento en que comprendes por fin que así debía de ser, eran personas temporales, por estaciones les llaman y sólo vienen y entran a nuestra vida para enseñarnos una gran lección. ¿Qué si aprendes? CLARO QUE LO HACES, aprendes de ellos y créeme que por más mala experiencia que hayan podido dejarte, nos dejas cosas buenas también, se van pero los recordamos para comprender porque llegaron, porque se fueron y porque no estarán.

Hoy tu vida es mejor, en todos los aspectos, y tienes tanto por vivir, por recorrer, hoy están personas maravillosas a tu lado y sabes que llegaron por motivos buenos, que tal vez no sean eternos, probablemente puedan ser pasajeros pero ahora disfrutas los momentos, das más abrazos, ríes más y te queda claro algo, LA VIDA PASA, Y JAMÁS SE DETIENE POR TI NI POR NADIE. Es hoy tu momento para disfrutar, para crecer, y aprender, todo va y viene, los buenos momentos pasan pero también los malos, es cuestión de actitud como los vivas. Ama como sí nadie te fuera a herir, y baila como sí supieras y nadie te estuviera viendo.


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